Niña le confesó a un cura párroco que era violada por su abuelo

Estaba convencida de que lo cometido era un pecado y que la culpable de todo era ella. Por ese motivo, cuando ya concluían los dos años que la parroquia local dispuso de preparación para recibir el sacramento de la Comunión, junto a otros niñas y niños de su misma edad llegó al confesionario para realizar su primera confesión ante el sacerdote.

Fue allí donde la infortunada nena le confesó al cura párroco "sus pecados" y entre ellos el hecho que horrorizó al sacerdote: su abuelo, padre de su papá con quien en ocasiones sus padres la dejaban cuando ambos salían a trabajar, aprovechaba esos momentos para violarla, ultraje que duró por lo menos 4 años.

A pesar de tratarse de un secreto de confesión, con muy buen criterio el sacerdote habló con los padres de la nena, quienes inmediatamente hicieron la denuncia policial y la Fiscalía Penal en turno ordenó la inmediata detención del abuelo depravado.

Como el sujeto tiene 76 años, una muy buena condición económica y es conocido en el pueblo de Aguaray, del cual es oriundo, los papás de la chiquita -hijo y nuera- temen que el sujeto se las arregle para conseguir la detención domiciliaria argumentando razones de salud.

Por ese motivo la noche del martes, la mañana del miércoles y la noche de ese mismo día, a pesar del intenso calor reinante en la zona, vecinos de Aguaray se movilizaron para exigir que el sujeto no tenga ese beneficio. Como la movilización iba en aumento, el jefe de la comisaría de Aguaray decidió trasladarlo hacia la Unidad de Orden Público de Salvador Mazza, donde el abuelo violador permanece alojado.

Otras víctimas

Cuando la detención de R.D.P. comenzó a trascender, los vecinos de la localidad de Aguaray -que conocen al sujeto desde siempre porque es un jubilado de YPF de la propia localidad- no podían creerlo, más cuando se supo el motivo de la detención.

Más allá del tremendo impacto que causó el hecho, quien literalmente estalló desde el punto de vista emocional fue S.P., una joven de 27 años, también nieta del depravado, quien al igual que su pequeña prima, había sido víctima de violación desde que tenía 6 años de edad. Pero el victimario no eran solo el abuelo paterno, sino también un tío de la joven que años atrás se fue de Aguaray y actualmente reside en el sur del país, prestando servicios para una conocida empresa petrolera.

"Se lo habíamos advertido a mi excuñado, a su esposa, los papás de la nena de 11 años, prima de mis hijas. Pero como la familia nunca creyó en nosotras, pensaron que éramos unas mitómanas, unas delirantes, lamentablemente hoy tienen que sufrir en carne propia lo que nosotras hemos sufrido hace 15 años. En realidad, mis hijas nunca lo superaron porque esas cosas jamás se superan".

Quien explica la situación, incrédula a la hora de ver una salida tras el horror perpetrado, es la mamá de dos jóvenes de 27 y 28 años que fueron víctimas del mismo sujeto, hoy detenido por la violación de la chiquita de 11 años, y de uno de sus tíos.

"Yo no podía evitar que mis dos hijas fueran a la casa de ese degenerado porque estaba separada del papá de mis hijas y la Justicia, contra mi total voluntad, me impuso una tenencia compartida. Mi hija mayor, según nos explicó la psicóloga, hizo un bloqueo psicológico total de lo que le pasó y ella dice que no se acuerda de nada. Pero la menor, después de muchos años de terapia, pudo expresar, pudo relatar lo que ese pervertido le hacía. Escucharla a mi hija fue desgarrador, pero a pesar de todo, como mamá, tuve que sacar fuerzas porque era la forma de acompañarla a superar ese trauma que este degenerado le provocó".

Los vecinos no dudaron en volver a juntarse para marchar por las calles de la localidad si es que el abuelo recibe la domiciliaria.

La mamá de las chicas explicó que 'hace 15 años, cuando me di cuenta de que algo pasaba con mis hijas, me presenté en la comisaría de Aguaray y le hice la denuncia. El padre de mis nenas, hijo de este degenerado, me dijo que yo estaba poco menos que loca y que mi hija era una mentirosa. Cuando el tío de mis hijas, que abusaban de ellas, supo que yo había ido a denunciarlos, se fue de Aguaray y nunca más regresó. Pero ni al abuelo ni al tío de las chicas, nunca los detuvieron ni los investigaron. Con el tiempo supe que la denuncia nunca había salido de la comisaría de Aguaray porque ellos eran personas conocidas, influyentes".

La hija menor que hoy tiene 27 años, "cuando se enteró lo que le sucedió a su primita de 11 años, estalló emocionalmente y me dijo 'mamá, yo voy a contarle a toda la gente lo que este tipo me hizo a mí y a mi hermana. Yo ya no tengo miedo ni vergüenza porque sé que fui una víctima no solo de estos pervertidos, sino también de mi padre que nunca quiso aceptar la realidad'. Cuando se decidió a contar todo en las redes sociales yo le di todo mi apoyo porque siento que eso puede ser sanador para ella, para su hermana y para mí", sostuvo la mujer.

Con lo aportado por otra de las presuntas víctimas, las familias damnificadas exigirán que se investigue al "tío que vive en el sur".

Los padecimientos de la familia no terminaron allí "porque el papá de mis hijas pidió que a mi excuñado, a la nena de 11 años abusada y a toda su familia, que la Justicia los desaloje de la vivienda donde residen porque es de propiedad de mi exsuegro, del abuelo violador de todas estas niñas . Así como nunca defendió a sus hijas, el padre de mis hijas ahora tampoco quiere ver la realidad de su sobrina y quiere que toda la familia quede en la calle. Según él, su padre, que es un abusador y un violador, está enfermo pero es totalmente falso. Es un hombre de 76 años de edad que goza de una salud envidiable y el único problema que tiene es que es corto de vista", contó la madre de las víctimas.

El hecho causó tanto estupor e indignación, que los vecinos de la localidad de Aguaray anticiparon que se movilizarán todo lo que sea necesario si la Justicia accede a darle el beneficio de detención domiciliaria al sujeto que tiene otras propiedades también en la capital de la provincia y en el sur del país.

Pasados 15 años de ocasionar un hecho tan aberrante en perjuicio de sus propias nietas, por la impericia de la Justicia que no actuó en ese momento y que le impuso a la mamá compartir la tenencia con quienes iban a someter a las chicas, el sujeto volvió a violar esta vez a la nena de 11 años, prima de sus dos primeras víctimas. Hasta el momento la Justicia tampoco citó al hijo del sujeto, quien reside en el sur del país y es padre de tres nenas, quienes dada la historia familiar y delictiva de estos sujetos, podrían ser también víctimas del mismo aberrante delito. (Agencia Tartagal)

 

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