Beneficios de sumergirse en el agua con hielo

La crioterapia, una técnica en la que el cuerpo se expone a temperaturas extremadamente frías durante varios minutos, ha ganado protagonismo por sus beneficios rejuvenecedores. Pero hace ya bastante tiempo que es una de las formas favoritas de los atletas para recuperarse.

Efectos fisiológicos

Hipertermia: La aplicación de frío genera vasoconstricción (disminución del calibre de venas y arterias), dificultándose así la circulación sanguínea. Al dejar de aplicarlo, se produce una especie de efecto rebote. Los vasos vuelven a tener su caudal normal y la sangre circula con normalidad. Es decir, se produce una hipertermia (aumento de aporte sanguíneo a la zona). A más aporte sanguíneo, mayor cantidad de oxígeno y esto disminuye el "estrés" del sistema cardiovascular, aligerándose la fatiga mediada por el sistema nervioso central.

Metabolitos: La aplicación del frío facilita la movilización de los metabolitos producidos por el esfuerzo físico, mejorando esto la recuperación física.

Sistema Parasimpático: Las inmersiones en agua fría y baños con hielo activan el sistema nervioso parasimpático (parte del sistema nervioso autónomo que se encarga de la producción y el restablecimiento de la energía corporal). Esta situación se asocia con la mejora de la recuperación fisiológica a largo plazo y parece mejorar el rendimiento en las competiciones de varios días.

Daño tisular: Así como el frío parece no mejorar los procesos de reparación muscular en ejercicios de fuerza basados en contracciones excéntricas de un músculo concreto, sí parece tener buenos resultados en los procesos de reparación muscular en ejercicios de resistencia en los que participa todo el cuerpo.

Efectos secundarios y contraindicaciones

Las inmersiones en agua fría aplicadas tras un trabajo de fuerza ralentizan hasta 2 días la síntesis de ciertas proteínas relacionadas con el aumento de masa y fuerza muscular. Con lo que deberíamos replantearnos la aplicación de frío después de sesiones de fuerza, o de un proceso de recuperación de una lesión muscular en el cual buscamos un trabajo hipertrófico.

Evidentemente, debemos prestar atención a cualquier síntoma de hipotermia (aunque con una duración de 15 minutos es muy difícil que lleguemos a ese extremo). En ese caso, debemos interrumpir inmediatamente el baño de frío. Los síntomas de hipotermia son: Somnolencia; Debilidad y pérdida de coordinación; Piel pálida; Confusión; Temblor incontrolable; Frecuencia cardíaca o respiratoria lentas.

Esto es lo primero que querrás saber en cuanto entres en el agua. El número mágico que hay que proponerse es 15 minutos. Las investigaciones han demostrado que es el tiempo más efectivo para sacar el máximo provecho del tratamiento con frío. Después de 15 minutos, los efectos se diluyen tan pronto como el hielo.

Algunos consejos

Entra de golpe: Mucha gente mete primero un dedo del pie, luego otro... Eso no ayuda lo que querrías. Comprende que vas a pasar un par de minutos de incomodidad, y luego tu cuerpo se aclimatará o «se adormecerá" y te olvidarás de que estás ahí.

Temperatura: Si vas a prepararte un baño de hielo en casa, asegúrate de que lo haces a una buena temperatura. Si está demasiado frío, será casi imposible aguantar, y si te pasas de temperatura, no aprovecharás las ventajas que ofrece. Saber que la temperatura es la correcta, también puede tener un efecto positivo en tu mente.

Neopreno para los pies: Si tienes intención de tomar baños de hielo con frecuencia, te recomiendo que te hagas con un calzado para los baños de hielo, están fabricados con el mismo material que los trajes de neopreno y te ayudan a mantener los pies mucho más calientes.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de opiniones

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...